miércoles, 18 de enero de 2023

El gato y las croquetas (Mi humor gatuno)


 

No hace mucho tiempo - poco para un humano, bastante para un gato - , vivían un joven y un exótico gato angora turco en un suburbio de Estambul. 

El gato siempre era caprichoso cuando iba a comer las croquetas de su envase, pues a pesar de que casi siempre había bastantes croquetas en el fondo, él quería  que su amo le echara croquetas frescas.

Un día, justo antes de que el joven fuera partiendo al trabajo, el gato comenzo a maullar bastante y el joven le volvió a echar croquetas frescas sobre las viejas. El hombre le preguntó lo siguiente a su gato.

- Yo aún no entiendo porque ustedes los gatos no comen las croquetas viejas y siempre andan rogando para que les echen croquetas frescas cuando tienen hambre.

Y el gato le respondio en su idioma gatuno.

- Miauuuu, ¿acaso ustedes los humanos comen la misma comida todos los días?




lunes, 15 de noviembre de 2021

Los gatos y las cajas (Mi humor gatuno)


 

Cierto día, un hombre traia a su casa una caja con equipos electrónicos y una cama para su gato, que recien había comprado en el centro comercial. 


Vio al gato acostado en el sofa, lo cargo y lo puso en la camita y, a continuación, comenzó a sacar los aparatos electrónicos de la caja. Cuando por fin termino de colocar en su lugar el último aparato electrónico que saco de la caja, vio que el gato se había metido dentro de esa misma caja que había vaciado, en lugar de estar acostado en su camita.


El hombre le pregunto lo siguiente.


Oye Otto, ¿por qué sera que a ustedes los gatos les encantan tanto las cajas?, ¿acaso no te gusta la camita que te compre?


Y el gato respondio en su idioma gatuno.


¡Miau!, ¿y a ti por qué te gusta tanto esa cosa llamada celular?

 

 


 

martes, 2 de noviembre de 2021

El gato y el teclado (Mi humor gatuno)

 


Érase una vez un muchacho que estaba realizando una kilométrica tarea en su computador portátil cuando, de pronto, le dio por tomar una bebida. Así fue como decidió ir a la cocina para sacar de la nevera una lata de soda.

El problema fue que cuando regreso a su cuarto de estudio, vio a su gato sobre el teclado de su computadora portátil. El chico lo levanto para colocarlo en el piso, pero el gato volvió a acostarse sobre el teclado. Ante semejante acto de rebeldía, el chico le dijo lo siguiente a su animal.

-Oye Sergio, se que muy a menudo te gusta sentarte sobre el teclado, pero tengo que realizar una tarea muy importante y entre más temprano la termine, mejor.

Pero el gato le respondió en su idioma gatuno.

- ¡Miauu!, ¿Y quién te dijo que tu tarea es más importante que yo?, ¡soy el rey de esta casa y exijo que me acaricies y juegues conmigo ahora!