lunes, 25 de agosto de 2014

En qué consiste ser bueno (Fábula)


         
   En una casa cualquiera, vivían don ratón y don gato, que estaban enfrascados en su eterna competencia de prevalecer uno sobre el otro.

            Cierto día, don ratón tenía tanta hambre, que decidió ir a la cocina para tomar unos víveres. Sin embargo, recordó que don gato siempre estaba vigilante, así que decidió darse una vuelta para estudiar lo que estaba haciendo. Fue así que pudo percatarse que don gato, tan cómodo como de costumbre, tenía su enorme cuerpo arremolinado sobre la alfombra de la sala, disfrutando de sus dieciocho horas de sueño.

Voy a aprovechar esta oportunidad; tomaré todos los víveres que necesite mientras el porfiado don gato sigue jugando con Alicia en el país de las maravillas.

            Ni corto ni perezoso, don ratón fue de manera rápida y sigilosa hasta la cocina; pero justo cuando estaba apenas unos centímetros frente a la puerta de la nevera, sintió cómo una fuerza descomunal salida de la nada agarraba su camisa hasta halar su cuerpo a una altura considerable. Quedó frente a frente ante las fauces amenazantes de don gato, quien lo miraba de manera profunda e intimidante.

- ¿Con que volviendo a las andadas don ratón?, ¿que no te dije la última vez que te perdonaba la vida si no volvías a robar la comida de mis amos?

            Aparentando de manera magistral una cara melancólica, el ratón dijo lo siguiente.

- ¡¡Oh don gato, yo simplemente estaba buscando provisiones para irme de vacaciones; no quería despertarte para que me ayudaras y así siguieras disfrutando de tus dulces sueños. Si me dejas ir y coger lo que necesito, te prometo que no me verás por más de un mes. Por favor, sé un buen gato y déjame hacer todo eso!!

            Y don gato respondió

- ¿Y qué se supone que haga?, si ser un buen gato significa que debo comportarme como mascota ejemplar y cazar las plagas. Lo mismo se podría decir de los buenos ratones: ellos se quedan en las alcantarillas viviendo pacíficamente, mientras dejan a las criaturas de la superficie en paz.


viernes, 27 de junio de 2014

Los gatos estrellas de los mundiales



Husmeando por la historia de los mundiales de fútbol uno no deja de sorprenderse, reír o llorar de ciertos detalles. Uno de ellos son las mascotas de los mundiales de fútbol, unas más pintorescas y divertidas que otras, aunque siempre hay gustos y disgustos.

Cuál no sería mi mayor sorpresa y alegría cuando descubrí que el gato ocupo ese sitial tres veces; así como lo lees y no es invento mío. No sólo lo digo por ser aficionado estos animales, sino porque esta es una de las casualidades más extrañas de la historia de dichos campeonatos. Les mostraré la evidencia, que deja al descubierto que los amamos más de lo que queremos admitir, al punto que los dejamos ser tres veces animadores del evento deportivo más importante del planeta; es como si se hubieran ganado la copa Jules Rimet. Los invito a disfrutar de la galería de honor.


El león Willie

Y empezamos con un gato, qué casualidad que tambien tiene el honor de ser la primera mascota. Fue en plena efervecencia hippie, los años finales de la guerra de Vietnam y el surgimiento del movimiento pop encabezado por los Beattles. En ese tiempo nadie quería que el mundial fuera en Inglaterra, por la archiconocidas ansias de los ingleses, los inventores de las reglas actuales del deporte, de coronarse campeones del mundo; habían gastado mucho dinero y llevaban años sin conseguir resultados. Así que para lograr mayor simpatía, se inventaron una mascota inspirada en el rey de los animales: el león. El león es el símbolo de la casa real británica y tres de ellos adornan el estandarte de la federación inglesa de fútbol (incluyendo el hecho de que es la mascota de muchos clubes ingleses). Tuvo un año feliz: fue testigo del único campeonato ganado por sus compatriotas, del final de la caótica década hippie y de los últimos años de la guerra de Vietnam. Sin duda rugió eufórico.


Goleo VI

Para bien o para mal, en lugar de recordar a Alemania por su burbujeante cerveza, sus suculentas salchichas y su poderosa selección de fútbol, lo hacemos por su pasado nazi, algo que los entristece bastante y que se esfuerzan hasta heroicamente por borrar de la memoria colectiva. Es por eso que inventaron a Goleo VI, un inmenso león africano parlante que es acompañado de una pelota tambien parlante: Pellin. Su mayor característica, además de parecer bastante infantil, era ser una base de datos ambulante que te decía los datos y estadísticas históricas de este deporte, con precisión alemana y apoyado en todo momento por su compinche. La mayor crítica a este personaje fue su parecido con el león Willie de Inglaterra 66, por lo que se decía que era un plagio del anterior.

Está más decir que al alegre león le tocó ver como Zinedine Zidane le dañaba su mundial a cabezazos.


Zakumi

Es el pintoresco leopardo que tuvo el honor de animar el primer mundial en suelo africano. Su apariencia se inspiro en el leopardo típico de esa zona del mundo. A diferencia de los otros dos, no es de la misma especie y por lo tanto no se le puede acusar de ser un plagio, aunque en Sudáfrica hay leones blancos y los normales.

Es tambien el más desafortunado de los tres: le tocó ver cómo Sudáfrica quedó eliminado en primera ronda y vivir la pérdida de protagonismo a manos del pulpo Paul, el que tenía fama de adivinar el resultado de todos los partidos.

jueves, 26 de junio de 2014

El seguro de vida (Mi humor gatuno)


Un día como tantos, el señor Katus fue a su cita con mister Bulldog, un agente de seguros. El felino quería comprar uno de vida a él y  su familia.

- Muy bien señor Katus, he leído sus requisitos y aunque parezca alguien fiable, me temo mucho que no podré venderle lo que desea.

Katus vacilo por un rato, entro en tensión, sus pelos se le erizaron y luego pregunto.

- ¿Por qué?, nosotros tenemos buenos ingresos, lo que nos permite tomarnos bastantes riesgos al disfrutar la buena vida. De todos modos no quiero ser un mal esposo y padre, es mi responsabilidad salvaguardar la vida de mi familia y patrimonio, don Bulldog por favor!!

Bastante irritado, el señor Bulldog respondió lo siguiente

- ¡¿que no leyo la última cláusula don Katus?, está terminantemente prohibido venderle seguros a los gatos,  no lo necesitan, tienen nueve vidas!!