sábado, 22 de agosto de 2015

Síndrome de inmunodeficiencia felina


Sí así como lo lees, los humanos no somos la única especie que se enferma de sida; el loco que invento la enfermedad, probablemente tambien detestaba a los gatos. Un extracto del blog http://www.veteralia.com/blog/la-inmunodeficiencia-felina-fiv/ les orientara sobre este asunto.

La inmunodeficiencia felina, causada por el virus FIV, es una enfermedad muy importante y peligrosa entre los gatos que viven en libertad. El primer descubrimiento de esta enfermedad se hizo en América durante una investigación en una colonia, aparentemente sana, de gatos recogidos en la calle. Estos presentaban signos clínicos similares a los de los humanos con SIDA, enfermedad causada por la infección del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Aunque el VIH y el FIV son muy similares entre ellos, cada uno es específico de la especie en cuestión, esto significa que no hay riesgo de contagio entre especies diferentes.

Pero, ¿qué es el FIV y cómo se produce la enfermedad? El virus de la inmunodeficiencia felina, como en el caso de los humanos, afecta a las células del sistema inmunológico: glóbulos blancos o leucocitos, dañándolas o destruyéndolas y provocando en el gato un deterioro progresivo de su función inmunológica. Como ocurre con muchas enfermedades, en las fases iniciales de la infección causada por el virus FIV no suelen aparecer signos aparentes de la enfermedad.
El sistema inmune es el encargado de la lucha contra las infecciones y de llevar el control del cuerpo sobre las células cancerosas, es por eso que los gatos infectados por inmunodeficiencia felina suelen ser proclives a tener un alto riesgo de contraer enfermedades e infecciones causadas por virus, bacterias y parásitos como pueden ser el Toxoplasma Gondii o los hemoplasmas (parásitos sanguíneos que provocan anemia).

El método de transmisión más importante de la inmunodeficiencia felina es, sin duda, la mordida. Esto es debido a que la saliva de un gato infectado de FIV contiene una gran cantidad de virus y con tan sólo una mordida se puede contagiar la infección. Como el virus se transmite mediante la saliva, el contagio también es posible a través del contacto social cercano, sin necesidad de que haya agresiones entre los miembros del grupo o de la colonia, mediante el acicalamiento o por el simple hecho de compartir el comedero y el cuenco del agua. Los cachorros de gato pueden infectarse durante la gestación, o durante la lactancia, si la madre está infectada con el virus de la inmunodeficiencia felina, el problema aquí reside en que en los cachorros la infección no es tan fácil de confirmar porque tienen en su organismo anticuerpos maternos durante unos 4 meses. A diferencia del VIH parece que la transmisión por vía sexual no es relevante. Por otra parte, lo que no se sabe con certeza es si los parásitos hematófagos, como las pulgas o garrapatas, son capaces de transmitir la infección por lo que es necesario mantener un control regular de los parásitos externos para evitar riesgos.

La prevalencia de FIV varía en las diferentes áreas del mundo y entre las diferentes poblaciones de gatos, lo que significa que los gatos que viven en el exterior, o que conviven con gatos de exterior, son más propensos al riesgo de contraer la inmunodeficiencia felina que los gatos de interior que no tienen acceso al exterior.

Pero hay esperanzas: un gato/a bien cuidado/a con esta enfermedad puede vivir muchos años, tal como en un portador humano. Sin embargo, no olvides este detalle: ya no puede ser un gato de exteriores.

Otra buena idea es esta: si tienes los recursos, trata de capturar al o a los gatos portadores de la enfermedad, con el fin de llevarlos a un refugio temporal, donde gente bien benévola los pueda adoptar. Es la mejor manera de eliminar los vectores en tu área, pero no es tan sencillo. Es sólo una recomendación.

Disfruta del animalito mientras puedas y no te preocupes: el sida felino no se contagia a los humanos.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Cine gatuno: Como perros y gatos



Hoy en cine gatuno, vamos a comentar una de las películas más entretenidas y a la vez polémicas de los últimos años: Como perros y gatos. Es una parodia de las películas de espionaje y, a la vez, una fantasía animada para los/as dueños/as de mascotas, sobre todo de los perros.

Trata de la historia de Lou, un cachorro Beagle que vive en una granja, de la que trata de escapar. En medio de su desventura, se ve envuelto en una eterna guerra secreta entre dos agencias: Miau y Guau – algo así como una parodia de la CIA contra la KGB -; en esta ocasión, por la obtención de la fórmula química que podría hacer que los humanos sean alérgicos a los perros. El jefe de Miau es Mr Tinkles, un gato persa cuyo único deseo es dominar el planeta – algo muy típico en esta clase de villanos.

También son víctimas colaterales la familia Brody – los nuevos amos de Lou -, cuyo patriarca, un eminente científico, es el poseedor de la fórmula.

Lou: una versión perruna de Luke Skywalker: tierno, ingenuo, valiente, campesino...
 Lo positivo de la cinta es la acción, la aventura, los efectos visuales y la buena trama, que mezcla una parodia de las películas de espionaje con la ternura de una mega producción simpática de mascotas, al estilo de las Lassie, Marley y yo y las Garfield. Se evita de manera ingeniosa la violencia demasiado gráfica y nunca falta el sentido del humor – en estos dos ramos fracasaron mega producciones como Gahoo´le, de Zack Schneider, quien luego dirigiría Man of Steel.

Lo negativo: explotan la clásica lucha entre perros y gatos hasta límites estratosféricos; los perros resultan ser los héroes de la película, mientras los gatos son la mejor representación del mal, tal como en casi todas las occidentales del género.

Costo sesenta millones de dólares; al principio fue recaudando un poco lento, pero finalmente llego a la no envidiable cifra de los doscientos millones, suficiente para inspirar una secuela.
Sin embargo, los amos/as de los gatos quedaron muy decepcionados, lo que terminaría de afectar, de manera injusta, el desempeño de una cinta mucho más completa y competente: Como perros y gatos 2: la venganza de Kitty Galore.

¿Y quien creería que detrás de este lindo gatito está un supervillano?



sábado, 8 de agosto de 2015

Curiosidades gatunas 3





He aquí más curiosidades de nuestros queridos amigos felinos

1.      En el mundo se registran mucho menos accidentes de tránsito involucrando gat@s que a perros. Ya se imaginan por qué.
2.      Se habla mucho de un sextos sentido de los gat@s, aunque no hay nada científicamente comprobado.
3.      Contrario a lo que pasaba en la tierra firme europea, durante su edad media, los marineros, hombres más prácticos, le tenían mucha estima al gato; era el que cazaba las alimañas. Su prestigio era tal, que había motines si un capitán pisaba, siquiera por accidente, a uno de estos animalitos.
4.      Los gatos sólo le dicen miau a nosotr@s; emiten más de doscientos sonidos.
5.      Es conocido que a los gat@s no les gusta el agua, porque les inunda mucho su fino pelaje y entorpece la natación. Irónicamente, hay gatos que acostumbran pescar en la orilla de los ríos y se sabe que los tigres son muy buenos nadadores.
6.      El sobrenombre que le da Peter Pan a su antagonista Hook es en realidad “catfish” –pez gato -, no bacalao, como en la traducción al español.
7.      Hasta hace unos pocos años, cada primer ministro de Gran Bretaña tenía como mascota oficial al mismo gato. Su último poseedor fue el laborista Tony Blair.
8.      El día internacional del gato fue establecido, casi por accidente, por el ex presidente Bill Clinton; él tenía un gato, cuya foto hizo aparecer en las redes sociales y anuncio ,algo así, el ya conocido acontecimiento.
9.      En el famoso horóscopo budista, no aparece ningún gato. La leyenda dice que cuando el gato y el ratón estaban montados en el buey, el ratón hecho a este último al agua. Lo más probable, es que el origen de esta incongruencia se debe a que los astrónomos que lo crearon les era más práctico poner un tigre, otra especie de felino. Se sabe que los budistas son, usualmente, muy compasivos con todos los animales.